Hola sucios condenados de pacotilla. Lo prometido es deuda y hoy vuelvo a la carga para seguir con esta lamentable historia acerca de este "ser" por llamarlo de alguna manera. Lo sé, hoy es lunes, he ido al curro, ha hecho un tiempo de mierda, y ya no estoy tan de buen rollo como el fin de semana, pero bueno, intentaré por todos los medios ser lo más objetivo posible. Muy bien, prosigamos pues:
Sí, esa "cosa" entró por mi puerta, e iba directo hacia mí. Como dije anteriormente, estaba en un momento de colapso mental. Mis neuronas no podían procesar tanta fealdad concentrada. Hubo un fallo en mi cerebro y tenía que reiniciar el sistema. Y tenía que hacerlo con rapidez, porque el "ente" se aproximaba y tenía que estar preparado. Y mientras intentaba mantener la compostura el "ser" alargó su pezuña para realizar el saludo y presentarse. Yo hice lo propio, y nos dimos la mano, pero, Dios santo... sus palmas estaban terrible y asquerosamente sudadas y me dio un ascazo tan brutal que tuve que aguantar las arcadas. No había sentido tanto asco en mi vida, fue horroroso. Ella dijo su nombre, pero no hice ni puto caso: estaba demasiado concentrado en aparentar que todo iba bien y era normal, dado que el jefe estaba delante. Para mí pasó a ser La Delineante, e iba a cambiar para siempre el curso de nuestras vidas.
Y ahora estaréis completamente intrigados, ¿pero tan horrible era este ser? Yo os respondo, SÍ, lo era. Para empezar diré que existen 2 prototipos de alemana:
1. La "Claudia Schiffer", hermosa y esbelta, rubia de gran sonrisa y con una aureola que irradia belleza pura. Son como muñequitas hechas de porcelana. Cuando caminan, cada paso que dan marca el ritmo del universo. Y si tienes la fortuna de cruzar tu mirada con la suya, el tiempo se detiene y caes fulminado, quedando cada músculo de tu cuerpo paralizado durante breves instantes, hasta que recuperas de nuevo la consciencia y respiras profundamente para oxigenar tu cerebro.
2. La "alemana vikinga", más bruta que un arado sometido a Martempering, de una envergadura colosal, que impone absoluto respeto e incluso provoca temor al resto de viandantes. Cuando caminan, cada paso que dan es como Jurassic Park, destrozando el pavimento y las aceras. Si tienes la desgracia de cruzar tu mirada con la suya, tu cuerpo queda bloqueado del horror y el miedo, y caes muerto de forma instantánea. Dependiendo de su apetito, tu cadáver puede ser incluso devorado sin piedad.
Muy bien, como habréis deducido, La Delineante pertenece al grupo 2, pero al nivel Super Ôzaru Legendario. Su tamaño corporal era descomunal, tanto en altura como en anchura. Y su pelo rubio, pero de bote. Gracias a sus horribles raíces, se podía entrever que originariamente era de color marrón grisáceo (similar a los excrementos de perro). Sus uñas, o mejor dicho pezuñas, eran infinitamente largas, por supuesto postizas y de múltiples colores, ayudando a dar una imagen cutre y mugrienta de su persona. Su cara era rechoncha y muy similar a la de la princesa Fiona de Shrek 2, aunque mucho más horrenda y grotesca. Su complexión física, a medio camino entre oronda y fornida, idóneo para la lucha libre masculina o lanzamiento de cantos rodados. En fin, me compadezco de sus padres, que cuando la cagaron en el bosque tuvieron una difícil decisión.
Muchos de vosotros ahora estaréis pensando: "joder, cómo se pasa el tío con ella" o "seguro que no es para tanto" o incluso "yo, borracho, la diría que sí en una fiesta..." ¡¡¡INSENSATOS!!! ¡No sabéis lo que decís! Evidentemente, yo soy un ser humano, y sé valorar a las personas por lo que son y por sus virtudes, sean cuales sean las que tengan. Pero precisamente es por eso por la cual no la tengo ningún aprecio. Dejando aparte su monstruosa apariencia física, como persona es también un descalabro. Hablar con ella es tan sumamente irritante que yo he tirado la toalla, porque simplemente no tengo la suficiente fuerza de voluntad como para aguantar su imbecilidad.
En fin, el acto de presentación terminó, y la "cosa" se marchó. El tema se convirtió a partir de entonces en tabú. Nadie quería saber nada, era demasiado para nosotros. No queríamos amargarnos las vidas, simplemente disfrutar de las semanas que nos quedaban antes de que ella llegase. El día definitivo era el 20 de Julio, el día de su incorporación, y para nosotros "el día de la Bestia". Pero bueno, en breve la oficina recuperó la normalidad, todo marchaba estupendamente, las risas volvían a aflorar, el buen rollo circulaba entre las salas, y cada uno trabajaba duro pero con ganas. Sin embargo, en la sombra sobrevolaba la fatídica fecha, sin que ninguno de nosotros le prestara mucha atención. Y un día esa fecha llegó, dando comienzo a la era del caos...
Sí, esa "cosa" entró por mi puerta, e iba directo hacia mí. Como dije anteriormente, estaba en un momento de colapso mental. Mis neuronas no podían procesar tanta fealdad concentrada. Hubo un fallo en mi cerebro y tenía que reiniciar el sistema. Y tenía que hacerlo con rapidez, porque el "ente" se aproximaba y tenía que estar preparado. Y mientras intentaba mantener la compostura el "ser" alargó su pezuña para realizar el saludo y presentarse. Yo hice lo propio, y nos dimos la mano, pero, Dios santo... sus palmas estaban terrible y asquerosamente sudadas y me dio un ascazo tan brutal que tuve que aguantar las arcadas. No había sentido tanto asco en mi vida, fue horroroso. Ella dijo su nombre, pero no hice ni puto caso: estaba demasiado concentrado en aparentar que todo iba bien y era normal, dado que el jefe estaba delante. Para mí pasó a ser La Delineante, e iba a cambiar para siempre el curso de nuestras vidas.
Y ahora estaréis completamente intrigados, ¿pero tan horrible era este ser? Yo os respondo, SÍ, lo era. Para empezar diré que existen 2 prototipos de alemana:
1. La "Claudia Schiffer", hermosa y esbelta, rubia de gran sonrisa y con una aureola que irradia belleza pura. Son como muñequitas hechas de porcelana. Cuando caminan, cada paso que dan marca el ritmo del universo. Y si tienes la fortuna de cruzar tu mirada con la suya, el tiempo se detiene y caes fulminado, quedando cada músculo de tu cuerpo paralizado durante breves instantes, hasta que recuperas de nuevo la consciencia y respiras profundamente para oxigenar tu cerebro.
2. La "alemana vikinga", más bruta que un arado sometido a Martempering, de una envergadura colosal, que impone absoluto respeto e incluso provoca temor al resto de viandantes. Cuando caminan, cada paso que dan es como Jurassic Park, destrozando el pavimento y las aceras. Si tienes la desgracia de cruzar tu mirada con la suya, tu cuerpo queda bloqueado del horror y el miedo, y caes muerto de forma instantánea. Dependiendo de su apetito, tu cadáver puede ser incluso devorado sin piedad.
Muy bien, como habréis deducido, La Delineante pertenece al grupo 2, pero al nivel Super Ôzaru Legendario. Su tamaño corporal era descomunal, tanto en altura como en anchura. Y su pelo rubio, pero de bote. Gracias a sus horribles raíces, se podía entrever que originariamente era de color marrón grisáceo (similar a los excrementos de perro). Sus uñas, o mejor dicho pezuñas, eran infinitamente largas, por supuesto postizas y de múltiples colores, ayudando a dar una imagen cutre y mugrienta de su persona. Su cara era rechoncha y muy similar a la de la princesa Fiona de Shrek 2, aunque mucho más horrenda y grotesca. Su complexión física, a medio camino entre oronda y fornida, idóneo para la lucha libre masculina o lanzamiento de cantos rodados. En fin, me compadezco de sus padres, que cuando la cagaron en el bosque tuvieron una difícil decisión.
Muchos de vosotros ahora estaréis pensando: "joder, cómo se pasa el tío con ella" o "seguro que no es para tanto" o incluso "yo, borracho, la diría que sí en una fiesta..." ¡¡¡INSENSATOS!!! ¡No sabéis lo que decís! Evidentemente, yo soy un ser humano, y sé valorar a las personas por lo que son y por sus virtudes, sean cuales sean las que tengan. Pero precisamente es por eso por la cual no la tengo ningún aprecio. Dejando aparte su monstruosa apariencia física, como persona es también un descalabro. Hablar con ella es tan sumamente irritante que yo he tirado la toalla, porque simplemente no tengo la suficiente fuerza de voluntad como para aguantar su imbecilidad.
En fin, el acto de presentación terminó, y la "cosa" se marchó. El tema se convirtió a partir de entonces en tabú. Nadie quería saber nada, era demasiado para nosotros. No queríamos amargarnos las vidas, simplemente disfrutar de las semanas que nos quedaban antes de que ella llegase. El día definitivo era el 20 de Julio, el día de su incorporación, y para nosotros "el día de la Bestia". Pero bueno, en breve la oficina recuperó la normalidad, todo marchaba estupendamente, las risas volvían a aflorar, el buen rollo circulaba entre las salas, y cada uno trabajaba duro pero con ganas. Sin embargo, en la sombra sobrevolaba la fatídica fecha, sin que ninguno de nosotros le prestara mucha atención. Y un día esa fecha llegó, dando comienzo a la era del caos...
Continuará...
Muy bien amigos míos, os puedo decir que me he tirado un rato escribiendo toda esta sarta de absurdeces, pero os aseguro que merecerá la pena. En el próximo post relataré más acerca de esta truculenta historia, y profundizaré en la psicología y el comportamiento de La Delineante. Sin embargo no os puedo decir cuándo lo haré, dado que a partir de mañana vendrán visitas a Múnich (¡¡¡yuhuuuuuuuu!!!) y estaré más que ocupado. Mañana llegan Julen y Manolo, y es probable que el viernes el número se incremente con Imanol, Aran y Jone (una amiga de Aran), convirtiendo mi humilde habitación en una trinchera de guerra. Sólo deseo salud, y no enfermar ante el panorama apocalíptico que se presenta. Me despido de ustedes con un cordial saludo. Servus.
0 comentarios:
Kommentar veröffentlichen
Ahora es el momento de que tú escribas tonterías sin sentido. En el recuadro de abajo puedes hacerlo.
Instrucciones para subnormales:
En "Kommentar schreiben als" elegís en el menú desplegable si queréis poner vuestro nombre o queréis aparecer como anónimo. Si tenéis cuenta de Google podéis también usarlo. Luego pincháis en "Kommentar erstellen" para publicarlo. "Vorschau" significa "Vista previa".